lunes, 28 de septiembre de 2009

Otaku, gamer, nerd es lo de hoy.

Hace poco más de veinte años, antes de que yo naciera, no existía la cultura del anime/manga ni la de los videojuegos, refiriendome a América, el continente. Que es la región con la que estoy más familiarizado de su historia en estos últimos años.
De esa época a hace unos 10 años, cuando está cultura ya era abundante para quien la buscaba, pero aún desconocida para la mayoría, de los habitantes de occidente, era común que estos aficionados fueran fácilmente agredidos, y recurrentemente victimas de burlas, sobre todo en los medios masivos de comunicación que fomentaba desalentar a aquellos que no les gustaba lo que la televisión transmitía. Ésos que no ven el Superbowl, son los raros.

Así, al mismo tiempo que estas nuevas culturas luchaban por popularizarse, el bulling se ponía de moda, el bully era el buena onda, y tanto como existen los estereotipos del nerd (que ya todos conocemos) también es fácil estereotipar al bully, como el mariscal de campo novio de la líder de las porristas, o el sujeto delincuente con la chaqueta de cuero.
Mientras que el bulleado era el paria.


Pero las cosas han cambiado. La éra del bully se acabó, cada día es peor visto agredir al projimo por sus gustos e ideales, pero no hablemos de eso, hablemos de lo que nos interesa: Ser nerd, otaku o gamer hoy en día es atractivo, los bullies ahora son las victimas de los chistes y de el aislamiento, hoy en día el símbolo sexual de la juventud son aquellos chicos y chicas sexys que se disfrazan en las convenciones, esos sujetos que te ligan ayudandote a usar tu computadora nueva, tales personas que usan camisetas de Link, Mario o Megaman pixeleados, esos son los que roban la mirada de los que están en busca de compañia amorosa.


En éstos días es común decir al viento y con orgullo, yo soy nerd, otaku o gamer, o las tres, inclusive a la hora de coquetear, claro está que a las chicas les funciona más que a los chicos, pues aún hay más hombres que mujeres metidos en estos pasatiempos. Por eso los hombres darían su brazo izquierdo por una novia que compartiera sus gustos, estos gustos, por eso estoy manco.
Así que ya saben, la próxima vez que vean en su escuela a un bully, usen los poderes de su espada mística élfica mágica para bajarle los pantalones en el patio principal. Él llorará y las chicas estarán a sus pies.

Es bien sabido que la moda es cíclica, lo que nos haría temer que el bully podría renacer. Pero no teman, este no es un cambio en los gustos de la población, es más bien una evolución.

Lo que nos llevará a un cambio en la selección natural. Toma eso Darwin.