viernes, 9 de octubre de 2009

Trailers, así.


Un trailer debe impactar, debe antojar al espectador. Si al terminar de verlo tienes ganas de ver la película significa que cumplió su principal objetivo. Pero el cómo lo logra es lo que yo quisiera criticar. Ésto porque a veces suele hacerlo a costa de arruinarnos las sorpresas.

Hasta hace poco veía los trailers de películas con un poco de desprecio, debo admitir, no me gustaban, consideraba que estaban mal hechos, que estaban llenos de ·spoilers·.
Aquí el grave error, siempre criticaba trailers de películas que ya había visto, y por supuesto entendía todo lo que veía, por eso mismo tenía la creencia de que mostraban demasiado.


Imaginemos que vemos un trailer de una película de terror, al principio comienza la narración y vemos a varios personajes que desconocemos, luego, se nos hace saber que algo anda mal y vemos cómo alguno de los personajes muere, aquí uno podría pensar "ahora cuando la vea ya sé que ésa persona se va a morir". No se sabe nada de la persona, ni cómo llegó ahí, pero cuando lo veas en una escena escalofriante sabes que es su turno de morir. Éso se podría considerar un ·spoiler·.
Ahora bien, uno no ve una película justo después de haber visto el trailer, para cuando uno ve la película ya pasó tiempo suficiente como para que se nos hayan olvidado los detalles, sólo recordamos las generalidades. Recordamos que será de suspenso, recordamos que tal vez hay un monstruo, pero no recordaremos la cara de cada uno de los actores que vimos, ni el lugar donde estaban cuando el monstruo los atacó. Además ya entrado en la trama uno no suele estár recordando lo que vió en el trailer.
De ésta forma, el trailer nos convenció de verla pero no nos arruinó ninguna de las sorpresas, aprovechandose del cómo funciona nuestra memoria. Entonces se podría decir que el trailer cumplió con el objetivo de antojarnos la película sin arruinar nada.

Ahora que ha terminado la película volvemos a casa y vemos de nuevo el trailer que nos convenció. Cada pedazo que vemos nos hace recordar las escenas de donde provienen, notamos que el orden en el que aparecen los fragmentos no es el mismo que en el de la película y nos damos cuenta de que de verdad sí dice a quién van a matar y donde. Así vemos la manera en cómo el trailer es creado por el editor, precavidamente selecionando cada segundo de él para resumir la premisa de la película de manera que funcione.

Pero esto no siempre sale bien, en las comedias por ejemplo se suele usar un chiste o dos que son fáciles de recordar, y peor aún sí el trailer lo vimos varias veces en televisión nos memorizaremos ésos chistes y cuando los veamos en la película definitivamente ya no son tan chistosos, de todas formas es necesario arruinar unos chistes en el trailer para que el espectador tenga una idea del tipo de humor que la película manejará.

Un trailer sí suele tener información suficiente para arruinar varios elementos de la trama, pero arriesgar ésto es necesario para el editor. Además que ésos elementos expuestos sólo serán descubiertos por aquellos que analicen el trailer, aquellos que lo analizan son los que ya están dominados por la espectativa que les ha causado la película. Éstas personas que están tan interesadas ya deben estár muy bien informados de lo que la película tratará, de ésta forma el trailer sólo les dará un poco más de información que tanto desean, en este caso el trailer cumple otro proposito. Pues aquellos que analizan el trailer es seguro que de todas formas vayan a ver la película casi sin importar lo que el trailer les diga.
Con éstas personas me refiero a aquellos que siguen de cerca la producción de una película que esperan con muchas ansias, por lo que la espectativa es tan alta que sin importar que no vean absolutamente nada de publicidad de la película aún así irán a verla. En este caso si un trailer aparece tendrá el proposito de coquetear con los que no sabían nada al respecto para convencerlos de verla, y además, darles un poquito más de imagenes a ésos fans ansiosos.

1 comentario:

ALEJANDRO dijo...

De los únicos trailer de los que podría quejarme son de los de las películas de terror, tienen que sacrificar los mejores sustos para atraer la audiencia, pero el punto negativo es que si no los miro, no podría saber qué clase de película es. Por otro lado, no solo se puede vivir de reseñas o sinopsis, necesitamos de los spoilers; ya sea que alguna amistad te hable de la película o accedas a algún elemento visual para ver si es llamativa, conocerla y generar interés. Mi conclusión final es que los trailer son armas de dos filos; pueden y no, ser demasiados reveladores, pueden quitarte las ganas de observar la película o incentivarte a mirarla, o pueden ser una mala o buena muestra que ejemplifique el contenido de la misma, de cualquier manera, van de película en película y de trailer en trailer. Saludos.