domingo, 9 de mayo de 2010

No me gusta hacer reseñas. (Uno de Tres)



Esta es la primera de tres entradas que originalmente iban a ser una sola, pero al darme cuenta de las tan diferentes aproximaciones que tenían decidí postearlas por separado.




Yo no soy un reseñador, carajo. Prefiero denominarme recomendador.

Al estar enterado de estos dos hechos es más fácil deducir que no me gusta hacer reseñas, que no quiero ser un crítico de cine, que no quiero parecer un crítico de cine y que no quiero que parezca que quiero ser un crítico de cine.

No es que no me gusten las reseñas, sólo no me gustaría hacerlas, es especial por dos cosas que encuentro fastidiosas en una reseña escrita, ya sea por un crítico de cine o por un "crítico de cine".


1era razón:

Cuando el reseñador profesa su opinión y su visión de la obra como una realidad absoluta e irrefutable. Yo sé que uno tiene que creer en lo que dice, y que se tiene que tener la confianza y fuerza para defenderlo, porque sino estarías diciendo puras pavadas. Pero de eso a que se digan cosas como "Y la hija de Francis Ford Coppola es simple y llanamente la demostración palpable de que el talento no se hereda. Que nadie me salga con ‘Lost in Translation’ que me da la risa." * hay una gran y pedante** diferencia.

*Escrito por Alberto Abuín, refiriéndose a Sofia Coppola.
**Opino que es pedante porque escribir "llanamente" después de "simple" es redundantemente mamón. Y porque la frase "demostración palpable de que el talento no se hereda" es una frase pendeja, es como cuando alguien usa el adverbio "literalmente" para hacer enfásis en cualquier cosa.

En otras palabras; no quiero reseñar porque no me gustaría sonar como un mamón, a parte, prefiero escribir de cosas que sí me gustaron. Y porque respeto las opiniones de los demás (mientras esa opinión respete otras opiniones [no tolero la intolerancia]).

2da razón:

La puta calificación. Eso de resumir la calidad de una película con un número me parece una práctica de bárbaros (exagero).


¿Y por qué les cuento todo esto?

Porque la parte Dos de Tres será mi primera reseña (dizque) que jamás haya escrito.

3 comentarios:

Alejandro Godínez dijo...

Nunca he conocido a alguien (incluyéndome) que te haya visto antes como a un reseñador, por el hecho de que siempre te escuché hablar sobre lo que representan las reseñas como pro-spoilers y nunca recomendaste leer una (por lo menos aquellas que fueran harto reveladoras). A todo esto solamente te puedo decir que no compartes reseñas de lo que hablas, sino que simplemente lo compartes.

Alandroide dijo...

jajajajajaja! Hombre tampoco te preocupes tanto; he leído ya la recomendación de los juegos y algo de las películas basadas en videojuegos... y resulta que haces reseñas!!!!

Cuando recomiendas (o des-recomiendas, como en el caso de las películas basadas en videojuegos) algo, necesariamente tienes que partir de una reseña. Es casi tanto como la ley "no puedes tocar sin ser tocado", sólo que en este caso sería: "No puedes recomendar sin reseñar"

Y haces buenas reseñas :D

Ismoísta dijo...

Muchas gracias.

Estoy de acuero con esa ley, pero si llego a reseñar es por consecuencia de la recomendación, por el gusto de difundir algo que me ha gustado.

Lo que nunca había hecho (eso ha cambiado con la parte Dos de Tres) era hacer reseñas por el puro gusto de criticar la obra.

Que al fin y al cabo resulto también ser por el gusto de compartir una experiencia que tuve al ver una película, Humpday. Je je je, nuevo descubrimiento, comenten más seguido, sí sirve.

Gracias de nuevo.