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viernes, 8 de julio de 2011

Fhat the wuck?

No sé por qué, pero no se ven los seguidores del blog. Vi que tenía uno nuevo y quise picarle en su fotito para conocerle, pero no están.

Ah, y ahora pendejamente sigo mi propio blog, y no sé cómo deseguirlo.

jueves, 21 de abril de 2011

Cosas tristes

Después de leer unas entradas medio melancólicas en blogues ajenos me ataca la realidad de que el internet es un lugar triste cuando uno está triste.

  •  Es triste que hasta ahora, a más de un año de crear este blog, me dé cuenta de cómo modificar la plantilla. 
  •  Es triste que sea tan pinche difícil conseguir descargar sketches cómicos de la red. Esos escritores de Saturday Night Live seguramente son seres muy celosos con su trabajo. Ningún sitio se atreve a uplodear ni siquiera porciones de episodios, a menos que sean muy viejos. 
La setción de sketches avanza a paso de ácaro. Tengo por ahí unos cuantos de Monty Python, pero no se me hace justo remitirme siempre a ellos. Aún cuando son los maetrazos que son.

  • Es triste que de veras de veritas nomás no puedo cumplir con mis deberes blogueros. Se supone que iba a hacer una análisis reteprojundo de The Night of the Living Dead, y quién sabe pa' cuando termine haciéndolo. 
Lo mismo con los otros dos blogues en donde escribo, un día con más calma se los presumo. Un día en que ya haya escrito de vuelta en ellos.

  • Es triste que llevo tiempo sin postear en el blog. Aunque es más triste todavía, que lleve aún más tiempo sin escribir algo, o sea no na' más compartirles un corto o algún otro video.
Ah, y es más triste que esté posteando ahorita que tengo que leerme Epido en Colono y hacer un análisis de tarea, eso para lo que queda de vacaciones. Y si le sumamos otras 19 obras que tengo que leer antes de que se acabe el semestre, p's pior tantito.


  •  Es tristísimo que mi teclado se me haya madreado cuando en aquel tempestuoso desayuno, mientras intentaba acomodar mi leche en la tablita en la que está colocada mi computadora, le derramé todo encima. Y siendo laptop pues ni cómo cambiárselo.
Ya no sirven la mayoría de los números, ni los signos de interrogación y admiración invertidos. Tampoco la letra pe. Que es lo más me duele. Así como ven, ya me la rifo en la escribida copipegando la pe cada que la necesito, pero igual es muy cagante.

  • Es triste que aún no se me ocurra una frase de cabecera para el blog.

lunes, 21 de febrero de 2011

Ah, no pinches mames.

Hace unos día mientras escribía una entrada me di cuenta que sentía una extraña pesadez. Releí un par de entradas viejas y me di cuenta que algo andaba mal. Las sentí tiesas, acartonadas. Medité un poco al respecto, no entedía por qué si siempre me ha divertido tanto escribir jocosamente en todas partes; desde cuando chateo hasta en mis estados de Facebook, aquí en el blog no sentía ese mismo gozo de escribir como escribo.

Ya lo descubrí. En el tiempo que este blog lleva con vida, he hecho varios cibercolegas blogueros cinéfilos, de diferentes latitudes. En realidad ninguno mexicano, como yo. Oh, descubrimiento, me acabo de dar cuenta que debido a mi empatía con ellos, casi subconscientemente, comencé a escribir con un español más neutral, libre de jerga, para que sea del entendimiento de los blogueros tanto argentinos como españoles.

A la chingada con eso, ya no más, desde ahora apagaré ese interruptor de empatía internacional y dire todas las mamadas que quiera, aunque eso implique que sólo unos pocos lo entiendan y que a muchos menos les parezca simpático.

Con esto, espero, más que cualquier otra cosa, seguir disfrutando de la bloguerosidad. Escribir con más ganas, y por ende, escribir más.

Eso es todo, ahí nos leemos en las siguientes entradas.

lunes, 9 de noviembre de 2009

¿Mejor película? la prueba del tiempo. Parte 2. Los fetiches de La Academia.

La controversia comienza desde las nominaciones, algunos de los miembros de La Academia son cineastas activos de Hollywood, por lo que suelen intentan promover las películas en las que ellos trabajaron, con tal de hacerles publicidad, y qué mejor publicidad para una película que ser nominada al Óscar.

Ahora bien, aunque no parezca digno, hay ocasiones en donde se da el Óscar “te la debíamos”. Ésto, cuando a un cineasta, ya legendario, que no ha sido premiado por ellos, se le otorga uno, más por su carrera que por lo que hizo en ese año. Se dice por ahí que el caso más reciente es el de Martin Scorsese, al que le dieron el Óscar a Mejor Director por The Departed en 2006, remake de La Ruta sin Paro o The Infernal Affairs película de Hong Kong del 2002. Que si bien es muy buena película, tal vez no fue la mejor dirección del 2006 y menos su mejor trabajo. Pero mejor que sea así a que sigan dejando a grandes directores sin premiar, como a Stanley Kubrick, Akira Kurosawa, Alfred Hitchcock, Federico Fellini, Charles Chaplin u Orson Welles, quienes nunca ganaron un Óscar a Mejor Director a pesar de ser nominados.

Ahora hablemos de la poca variedad. Claro, La Academia ha otorgado sus premios a toda casi toda clase de películas, actores y realizadores en general. El problema es el “casi”. Por ejemplo el premio a Mejor Película nunca ha sido dado a una película de Ciencia Ficción, una película Animada o un Film Noir. Poquísimas veces a Westerns, películas de horror, comedias y sólo una vez a una película de Fantasía, El Señor de los Anillos, El Retorno del Rey.
En actuación, sólo hay dos divisiones prácticas, drama y comedia, entonces bajo esta forma de organizar a las actuaciones uno creería que se han dado los premios a Mejor Actor en un número casi igual entre uno y otro. Pues no, sólo a cinco actores en la historia de La Academia se les ha otorgado el Óscar a Mejor Actor o Mejor Actor de Reparto por un papel de comedia.

Ahora sí, a donde íbamos.
El caso más fácil de mencionar es el de Citizen Kane. Aquí cabe mencionar que esta película es considerada por muchos expertos una de las más grandes, sino es que la más grande, película de todos los tiempos. Obtuvo 9 nominaciones, ganó sólo a Mejor Guión Original, buen premio pero solitario. Perdió a Mejor Película ante How Green Was My Valley, una gran película, pero seguro que hoy en día nadie dudaría en cambiar de ganador (aunque Citizen Kane perdería su estado de película mártir). “Hoy en día”, he ahí la clave de mi análisis, no se trata de la ser la que más entretenga ese año, sino premiar a aquellas películas que enseñarán y motivarán a futuras generaciones de cineastas.


En el caso contrario tenemos a The Greatest Show on Earth de 1952, que si bien no es una mala película, es, a pesar de haber ganado el Óscar a Mejor película una cinta muy deficiente en cuanto a importancia cinematográfica, y después de verla se entiende por qué. Otro ejemplo más personal es Crash del 2004 (pero premiada en los del 2005), yo no entiendo cómo ganó el Óscar a Mejor Película, yo la vi con una expectativa altísima, y debo admitir que no me gustó (no por eso digo que sea mala) y que no concibo que se le de esa importancia. Me gustaron más las otras cuatro que estaban nominadas ese año, en especial Brokeback Mountain. También estoy un poco cabreado porque ganara a Mejor Guión Original, Woody Allen se lo merecía más por Match Point, aunque sea un “te la debíamos”. Ya de paso que me estoy desahogando sobre la ceremonia del 2005, ¿cómo carajo ganó Wallace & Gromit: The Curse of the Were-Rabbit por encima de El Castillo Vagabundo? ¿Quién me apoya en esa eh?

El Castillo Vagabundo, vagando.

Recordando lo de Martin Scorsese. Odiaría ver como Little Miss Sunshine, Babel, Children of Men, y El Laberinto del Fauno, mis películas favoritas del 2006, se ponen mejor cada vez que las veo y que The Departed, que les ganó en premios, no lo haga. Ojalá todas envejezcan bien.

La petición aquí es reconocer cuales son aquellas películas que con el tiempo se verán cada vez mejor, que la vejez enaltezca su calidad, no que con la edad revele las fallas que no se notaron a la primer que se vio y que revelan que en realidad no es tan grande como se creía. Aún así, termino como comencé, viendo la ceremonia para darme una idea de que ver.


Pd: La receta secreta para ganar el Óscar a mejor película es hacer una sobre drama humano, político o social, y procurar que salga poco antes de las nominaciones porque los votantes no tienen mucha memoria y suelen apreciar más una película entre más recientemente la hayan visto.

jueves, 29 de octubre de 2009

¿Mejor película? La prueba del tiempo. Parte 1.

¿Son la mayoría de las cintas ganadores del Óscar a mejor película pasajeras en comparación a muchos otros clásicos del cine que no lo ganaron? Eso parece. (Nótese que no me arriesgo a afirmarlo de una manera absoluta, ja).

Obviamente cada que una película gana, a los que les gustaba más alguna de las otras cuatro no quedan satisfechos. Pero esto va más allá de eso. Siempre me he sentido un poco insatisfecho con las decisiones de La Academia, pero nunca creí que ese sentimiento fuera tan importante como hoy en día creo que lo es.
Al ser un cinéfilo joven es más cómodo para mí consultar con expertos para conocer las obras maestras de la historia de la cinematografía. He visto muchas películas, y muchas de ellas malas, por eso mismo lo digo, uno prefiere que alguien que ya las ha visto le dé una pequeña indicación de qué ver.
Alguien te dice o lees por ahí que Citizen Kane de 1941 es la mejor película de todos los tiempos, a la primera vez sólo te sorprende, a la segunda comienzas a interesarte y a la tercera vez te decides a verla. ¿Qué tiene de malo que a uno le surja la tentación de ver una película sólo porque otro dice que es grandiosa? Nada creo yo. Si dicha cinta fue lo suficientemente fuerte como para llegar a impactar a alguien de esa forma es razonable pensar que vale la pena verla. Pero hasta ahí, después de verla uno debe de olvidar parcialmente las críticas y comentarios que oyó de ella, con el fin de crear un comentario propio lo más imparcialmente posible.

En fin, consultando en el internet para conocer más sobre cintas importantes, con el tiempo me he dedicado a leer varios listados importantes tales como conteos de “las más grandes películas de todos los tiempos” y la lista de cintas ganadoras a mejor película, por La Academia. Aquí fue donde comencé a notarlo, las listas son muy diferentes.
He leído muchos listados de las mejores películas de la historia, pero entre ellas mismas son bastante parecidas, en su mayoría tienen los mismos filmes, aunque en diferente orden. Esto es claro, no existe algo tal como “la mejor película de la historia”. Ahora bien, comparando esos listados con “las ganadoras a mejor película” es donde uno nota lo poco que tienen en común.

Pocas de las cintas ganadoras del Óscar a Mejor Película están en los primeros lugares de los listados de “las mejores películas de todos los tiempos” y muchas ni siquiera aparecen en ellas, incluso cuando la lista es de 500. Muchas de las películas que más alto aparecen en el listado de las mejores de todos los tiempos fueron ignoradas parcial o completamente por La Academia en su año correspondiente.

¿Qué quiere decir esto? ¿Que las cintas ganadoras son sólo las mejores en su año, pero después ya no son tan buenas? Hasta chistoso suena pero eso parece indicar.

En la segunda parte fundamentaré esta hipótesis dando numerosos (ni tantos) ejemplos de cómo los premiados por La Academia no llegan a ser tan importantes en la historia del cine como deberían serlo.

viernes, 9 de octubre de 2009

Trailers, así.


Un trailer debe impactar, debe antojar al espectador. Si al terminar de verlo tienes ganas de ver la película significa que cumplió su principal objetivo. Pero el cómo lo logra es lo que yo quisiera criticar. Ésto porque a veces suele hacerlo a costa de arruinarnos las sorpresas.

Hasta hace poco veía los trailers de películas con un poco de desprecio, debo admitir, no me gustaban, consideraba que estaban mal hechos, que estaban llenos de ·spoilers·.
Aquí el grave error, siempre criticaba trailers de películas que ya había visto, y por supuesto entendía todo lo que veía, por eso mismo tenía la creencia de que mostraban demasiado.


Imaginemos que vemos un trailer de una película de terror, al principio comienza la narración y vemos a varios personajes que desconocemos, luego, se nos hace saber que algo anda mal y vemos cómo alguno de los personajes muere, aquí uno podría pensar "ahora cuando la vea ya sé que ésa persona se va a morir". No se sabe nada de la persona, ni cómo llegó ahí, pero cuando lo veas en una escena escalofriante sabes que es su turno de morir. Éso se podría considerar un ·spoiler·.
Ahora bien, uno no ve una película justo después de haber visto el trailer, para cuando uno ve la película ya pasó tiempo suficiente como para que se nos hayan olvidado los detalles, sólo recordamos las generalidades. Recordamos que será de suspenso, recordamos que tal vez hay un monstruo, pero no recordaremos la cara de cada uno de los actores que vimos, ni el lugar donde estaban cuando el monstruo los atacó. Además ya entrado en la trama uno no suele estár recordando lo que vió en el trailer.
De ésta forma, el trailer nos convenció de verla pero no nos arruinó ninguna de las sorpresas, aprovechandose del cómo funciona nuestra memoria. Entonces se podría decir que el trailer cumplió con el objetivo de antojarnos la película sin arruinar nada.

Ahora que ha terminado la película volvemos a casa y vemos de nuevo el trailer que nos convenció. Cada pedazo que vemos nos hace recordar las escenas de donde provienen, notamos que el orden en el que aparecen los fragmentos no es el mismo que en el de la película y nos damos cuenta de que de verdad sí dice a quién van a matar y donde. Así vemos la manera en cómo el trailer es creado por el editor, precavidamente selecionando cada segundo de él para resumir la premisa de la película de manera que funcione.

Pero esto no siempre sale bien, en las comedias por ejemplo se suele usar un chiste o dos que son fáciles de recordar, y peor aún sí el trailer lo vimos varias veces en televisión nos memorizaremos ésos chistes y cuando los veamos en la película definitivamente ya no son tan chistosos, de todas formas es necesario arruinar unos chistes en el trailer para que el espectador tenga una idea del tipo de humor que la película manejará.

Un trailer sí suele tener información suficiente para arruinar varios elementos de la trama, pero arriesgar ésto es necesario para el editor. Además que ésos elementos expuestos sólo serán descubiertos por aquellos que analicen el trailer, aquellos que lo analizan son los que ya están dominados por la espectativa que les ha causado la película. Éstas personas que están tan interesadas ya deben estár muy bien informados de lo que la película tratará, de ésta forma el trailer sólo les dará un poco más de información que tanto desean, en este caso el trailer cumple otro proposito. Pues aquellos que analizan el trailer es seguro que de todas formas vayan a ver la película casi sin importar lo que el trailer les diga.
Con éstas personas me refiero a aquellos que siguen de cerca la producción de una película que esperan con muchas ansias, por lo que la espectativa es tan alta que sin importar que no vean absolutamente nada de publicidad de la película aún así irán a verla. En este caso si un trailer aparece tendrá el proposito de coquetear con los que no sabían nada al respecto para convencerlos de verla, y además, darles un poquito más de imagenes a ésos fans ansiosos.

lunes, 28 de septiembre de 2009

Otaku, gamer, nerd es lo de hoy.

Hace poco más de veinte años, antes de que yo naciera, no existía la cultura del anime/manga ni la de los videojuegos, refiriendome a América, el continente. Que es la región con la que estoy más familiarizado de su historia en estos últimos años.
De esa época a hace unos 10 años, cuando está cultura ya era abundante para quien la buscaba, pero aún desconocida para la mayoría, de los habitantes de occidente, era común que estos aficionados fueran fácilmente agredidos, y recurrentemente victimas de burlas, sobre todo en los medios masivos de comunicación que fomentaba desalentar a aquellos que no les gustaba lo que la televisión transmitía. Ésos que no ven el Superbowl, son los raros.

Así, al mismo tiempo que estas nuevas culturas luchaban por popularizarse, el bulling se ponía de moda, el bully era el buena onda, y tanto como existen los estereotipos del nerd (que ya todos conocemos) también es fácil estereotipar al bully, como el mariscal de campo novio de la líder de las porristas, o el sujeto delincuente con la chaqueta de cuero.
Mientras que el bulleado era el paria.


Pero las cosas han cambiado. La éra del bully se acabó, cada día es peor visto agredir al projimo por sus gustos e ideales, pero no hablemos de eso, hablemos de lo que nos interesa: Ser nerd, otaku o gamer hoy en día es atractivo, los bullies ahora son las victimas de los chistes y de el aislamiento, hoy en día el símbolo sexual de la juventud son aquellos chicos y chicas sexys que se disfrazan en las convenciones, esos sujetos que te ligan ayudandote a usar tu computadora nueva, tales personas que usan camisetas de Link, Mario o Megaman pixeleados, esos son los que roban la mirada de los que están en busca de compañia amorosa.


En éstos días es común decir al viento y con orgullo, yo soy nerd, otaku o gamer, o las tres, inclusive a la hora de coquetear, claro está que a las chicas les funciona más que a los chicos, pues aún hay más hombres que mujeres metidos en estos pasatiempos. Por eso los hombres darían su brazo izquierdo por una novia que compartiera sus gustos, estos gustos, por eso estoy manco.
Así que ya saben, la próxima vez que vean en su escuela a un bully, usen los poderes de su espada mística élfica mágica para bajarle los pantalones en el patio principal. Él llorará y las chicas estarán a sus pies.

Es bien sabido que la moda es cíclica, lo que nos haría temer que el bully podría renacer. Pero no teman, este no es un cambio en los gustos de la población, es más bien una evolución.

Lo que nos llevará a un cambio en la selección natural. Toma eso Darwin.

sábado, 26 de septiembre de 2009

¿Por qué nos gusta una película?

La mayoría de las veces la respuesta es simple, una película nos gusta porque es buena. Nos gusta como se ve porque tiene buena fotografía; nos gusta como suena porque tiene un buen soundtrack o una buena mezcla de audio; nos gusta lo que dice porque tiene un buen guión. Así de simple, pero no siempre es por eso.




Hay veces que una película nos gusta por una razón personal, y muchas veces estas razones son irracionales. Y en muchas ocasiones esta explicación es un "me gusta porque sí". Todos, almenos yo no conozco a alguien que se escape de esta regla, tienen almenos una película que les gusta aun a sabiendas de que es mala, artística o técnicamente mala. Siempre existirá ése filme que nos gusta por razones estúpidas o infantiles, ¿quién no ha comenzado a ver una película sólo porque cierto actor papasito o actriz mamasita aparecen en ella? Y suele terminar siendo una película de nuestro agrado, aunque sea mala tendrá un lugar en nuestros corazones.
Ahora bien, las películas domingueras tienen su propia clasificación, una película dominguera es por definición mala pero entretenida. Aquí quiero aclarar que no se debe olvidar que muy aparte de ser arte y un medio de expresión, el cine es también un medio de entretenimiento, o sease que estoy en desacuerdo con que alguien diga que los flicks hollywoodenses de comedia son para gente tonta o que las películas de acción con machos inflados con cerveza y costillitas BBQ son sólo para gringos panzones hambrientos de explosiones. Estas películas simplemente cumplen con un proposito diferente, y que dentro de ellas mismas existen buenas y malas. Yo, como muchos otros, amo el cine, y en especial el cine artístico, pero eso no quita que de vez en cuando quiera ver, tranquilamente sin ninguna preocupación una película de acción, comedia romantica o una de esas. También influye mucho con en compañia de quién vas a ver dicha película.



Así como lo ven, la Academia también tiene sus fetiches, ¿hace cuanto que una película de ciencia ficción ganó un Oscar a Mejor Película? Creo que nunca. A La Academia le gustan los dramas humanos y no hay quien la saque de ahí. Según creo (no recuerdo bien) sólo como 3 películas se han escapado a este "prejuicio de victoria académica", la única que recuerdo es El Señor de los Anillos, El Retorno del Rey que entra en el género de fantasia. Así que La Academia vendría siendo la antitesis de lo que vengo planteando en este post. Pero defendiendola un poco, La academia no discrimina al resto de las películas, sólo no las premia tanto.